Ocho ideas para que el rodaje fluya y la interpretación llegue a la pantalla
Acabamos de intentar rodar cine con intérpretes procedentes del teatro aficionado, y la experiencia ha sido un tanto ambivalente. En las tomas del intento de minicorto se nota entrega y ganas, pero el cine utiliza otra escala y otro ritmo. Estas pautas anónimas no juzgan a nadie. Solo pretenden facilitar el trabajo común recordando ocho puntos clave.
Un tal Jean-Luc Godard hizo decir en una de sus películas "la fotografía es verdad y el cine es verdad veinticuatro veces por segundo". La cámara estándar ofrece veinticuatro fotogramas de verdad por segundo, mientras el montaje puede convertirlos en veinticuatro decisiones, o pequeñas mentiras, por segundo. Ahí reside buena parte del poder del cine. Un nuevo montaje puede producir otra película. De ahí los llamados director's cuts, versiones que buscan recuperar el montaje preferido del director. Para que el montaje pueda construir, la interpretación debe poder sostenerse y repetirse.
- Voz y gesto. No hace falta proyectar como en una sala. Habla al compañero y mantén el rostro y el cuerpo vivos, pero sin fabricar gestos.
- La espera también es rodaje. Encuadrar, iluminar, enfocar y probar sonido lleva tiempo. Conserva la paciencia, el silencio y la disponibilidad mientras se prepara el plano.
- Respeta el encuadre. Conoce tu marca y tus límites. Un pequeño desplazamiento puede sacarte de plano, romper el foco o inutilizar la toma. Tú crees que has terminado, pero la toma continua.
- No busques al director. Salvo indicación expresa, no mires a cámara ni pidas confirmación con los ojos, las cejas o una sonrisa. Sigue viviendo dentro de la escena.
- Sostén hasta "corten". Entra en situación antes de hablar y no te relajes al terminar el diálogo. Si hay un tropiezo pequeño, continúa. La dirección decidirá si se detiene. Si tú has dicho tu frase y le toca hablar al otro, no te relajes. Sigues en tu papel aunque hable el otro. A veces un primer plano tuyo mientras el otro habla dice más que la frase del otro. Eso se decide en montaje en base a tu interpretación.
- Escucha al compañero. No anticipes, interrumpas ni corrijas su texto durante la toma. Ayúdale sosteniendo la escena, no señalando el error. No hay texto a repetir íntegramente. Hay ideas a desarrollar dentro de unos límites razonables.
- Repite escenas con continuidad. Recuerda dónde estaban las manos, los objetos y los movimientos. Repetir la estructura en diferentes planos y tomas permite montar la escena sin volverla mecánica.
- Cuida el set. Llega con el texto mínimamente preparado y sobre todo sabiendo de qué va la escena, es decir, lo que se quiere contar. Mantén el móvil en silencio, no abandones el set sin avisar y colabora cuando el equipo lo solicite. Visitas ajenas al rodaje, las justas. La espera puede aburrirlas y, aunque sea con buena intención, es fácil que distraigan a los actores, intenten indicar cómo hacer las cosas o se les escapen carcajadas en medio de escenas.
En una frase. Delante de la cámara hay que entender las pausas, permanecer, repetir y confiar en la dirección hasta que se diga el "corten". El trabajo no termina ahí, continúa, y no es poco.